viernes, 12 de febrero de 2010

Capitulo VI (parte 2)

Efectivamente yo tenia razon, pero afortunadamente solo a medias, pues la llamada que hizo Lerna, no fue contestada al instante, pero si el mensaje que esta habia dejado el el contestador de voz, por lo tanto hubo respuesta, y mas tarde hablaron entre ellas un buen rato.
@Estarinel, tengo dos noticas que darte, una buena y una mala, voy a empezar por la buena. Todavia te quiere, dice que haya pasado lo que os haya pasado, nunca olvidara de ti las cosas buenas que le diste.
-Si, es buena noticia, aun me quiere, pero….
@Pero….la mala noticia es que esta rehaciendo su vida sentimental, y comienza a sentir algo por otra persona.
Con una lagrimita aflorando en cada ojo, por haber llegado tarde al rescate, y maldiciendo el tiempo que he pasado con su ausencia acordandome de ella dia tras dia, aun en los momentos que pareciese y yo aparentase que me iba bien sin ella, me dije a mi mismo que no tenia ya derecho a intentar reconquistarla. No tenia derecho yo a intentar arrancarla de otros brazos para que volviera a los mios, pues aunque diga que aun me quiere, yo ya formo parte de su pasado, el presente es otro.
Bueno… pues ya está, ya lo intente de nuevo, y ya veo con lo que me encuentro, me encuentro con algo que no sabia, pero si que si me esperaba, me encuentro con la raealidad, me enfrento a la realidad, a la vida misma, pero…¿No era yo exceptico de los milagros?, no se yo si voy a tener que empezar a creer en ellos, porque al llegar a casa de nuevo, me encontre con lo que parecia uno.
Mensaje en el contestador de telefono, Silvren.
(*Hola!!!, tengo ganas de hablar contigo, te dejo mi nuevo numero, y si quieres charlamos un rato.)
Una conversacion con ella, es mas de lo que he tenido en este tiempo, asi que aun sabiendo que esta reaciondo su vida amorosa, no puedo dejar de desperdiciar esta ocasión para hablar con ella, al menos por interesarme por su vida, como me ha gustado hacer siempre, su salud, y todo lo que pudiera saber sobre ella.
Un dia despues de este mensaje, no dude en llamarla, y hablamos largo y tendido, tranquila y sosegadamente, yo por mi parte escuchandola atentamente a todo lo que me contaba sin perder detalle, y ella interesada preguntandome que nos habia pasado a Elitaa y a mi. La conté un poquito por encima, y me pregunto que pensaba hacer a partir de ahora, asi que fui sincero con ella.
-Ya me ha contado Lerna de ti, asi que realmente no se lo que hacer, pues yo queria volver a tus brazos Silvren, recuperar el tiempo perdido, hacerte feliz como un dia, y por propia boca tuya, me djiste que eras feliz a mi lado, esta vez, sin fallos, y aunque una vez te prometi que jamas te dejaria, quisiera de nuevo retomar esa palabra, hacerte feliz PARASIEMPRE, pero creo que me voy a retirar de mis intenciones. Volveré a vagar solo por playas, y esta vez, estaré mas atento para no encontrarme de nuevo con otras dulces voces que me puedan sorprender.
*Estarinel… no quiero que hagas eso. Hay ahora mismo una persona si, pero acabamos de conocernos, además para no volveré a sufrir como lo he hecho contigo, jamas abrire de nuevo mi corazon a nadie, como te lo abri a ti.
*Estarinel… SIEMPRE….serás mi…CABALLERO, y aunque en el pasado te haya dicho cosas feas, todo era fruto de la ira y la rabia que sentia en el momento, pero en estos momentos, he visto algo en la television, y me ha hecho recapacitar mucho. Te quier Estarinel, y tienes derecho a saberlo.
El momento se convirtio en un larguisimo suspiro, terminó la conversacion con un timido por mi parte…¿podemos vernos? Y acepto encantada mi propuesta. En menos de dos horas, sonó el timbre de mi casa, abrí rapidamente la puerta y una bella, y radiante dama, esperaba ante el umbral de mi hogar, frente a frente los dos, a un palmo de distancia entre las miradas de nuestros ojos y nuestro labios, una extraña fuerza hizo que no pudieramos besarnos de inmediato, pero en el mas completo de los silencios, esa distancia iba menguando, la fuerza del corazon nos unia poco a poco, haciendo que esa extraña fuerza que nos mantenia separados, al final desapareciera entre Silvren y yo, un largo, romantico, intenso y apasionado beso, nos libró a los dos completamente de nuestras angustias, desató las ganas de volver a atarnos, liberó nuestras compungidas y sufridoras almas, volvimos a convertirnos en un solo ser abrazado el uno contra el otro. Ese dia, hacia exactamente tres meses de nuestra discusion y separacion, tres meses de lucha y calvario terminaron alli, prometiendonos los dos recuperar el tiempo perdido pensando en todas las cosas que aun nos quedan por vivir. Alli, en la alfombra de la entrada de mi casa, por tercera vez, adopte una pose de redencion ante ella, alzé las manos para agarrar las suyas fuertemente, la mire a los ojos y observando una esplendorosa sonrisa acompañada de una lagrima en cada ojo, en este caso de felicidad, por tercera vez desde que nos conocimos, la pregunte…
-Silvren, ¿Aun deseas casarte conmigo?
Su respuesta no pudo ser otra.
*Te adoro, mi caballero, por cada una de las mil veces que me hicieras esa pregunta, la respuesta, te la daré ahora y sera para toda una vida, una muerte, y una eternidad a tu lado. ¡¡¡SI, QUIERO!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario