-Vale vale, te creo, la dije ya con el corazón y el gesto mas encogido que una uva pasa.
Me explico un poco por encima como lo había averiguado, y dejándome un poco cortadillo alardeo que la pista que la di, era ya mas que de sobra para ella, que la fue muy fácil.....
A partir de ese momento que me corto un poco, también la dije, que me sentía orgulloso que alguien como ella me haya dejado por así decirlo al descubierto, que no me importaba, y que ya sabia algo mas de mi.
Anixa que también andaba por allí, pregunto...
&¿Qué es o quien es la voz?
-Parece mentira Anixa.....pero de todas formas ahora no te lo voy a explicar, mañana que hoy ya estoy cansado, prefiero irme a descansar.
Al día siguiente, después de un jodido día de trabajo, al fin llego la tarde, y el descanso merecido para cualquier persona. Me puse ropa cómoda, me tumbe en el sofá.....puse mi televisor.....y sorpresa, el teléfono comenzó a sonar.
-¿Dígame?
&Hola guapo, soy Anixa.....me gustaría si tienes tiempo charlar un rato contigo
-Por supuesto, cuéntame
&Me gustaría que me explicaras, lo de la “voz”.
-Se lo conté de nuevo todo, le explique que la “voz” ha sido mi alegría y mi pesar a partes iguales, y que en momentos es la razón de melancolía, de mis idas hacia no se que lugares, y mis vueltas al mismo lugar, a casa, solo.....
&Ya lo sabia, solo quería escucharlo de ti, para no hacerme ningúna suposición que quizás no fuera.
Nos despedimos del teléfono, y quedamos esa noche de nuevo.
Cuando acabe la conversación con Anixa, fui al buzón. Cartas, cartas, y mas cartas.....y al fondo del todo........”Coño........” (Exclame sobresaltado)
Una carta de Silvren, no me lo podía creer.
Entre en casa, la leí, y la releí, hasta la saciedad.
*(Sigo aquí, no me olvido de ti, me es imposible olvidarme de ti, me has dado tanto sin pedirme nada a cambio, que aun desde la distancia te echo de menos.) de forma muy abreviada, es lo que decía la carta.
Mi día cambio por completo, ya no estaba cansado, ya me olvide di mi mal día en el trabajo, me duche, me afeite, cene, y de nuevo partí a “Noche azul”. Las mismas caras que todas las noches, ya parecíamos una familia.
Con la tercera copa, invite a Anixa a ir al privado para mantener una conversación mas intima, ella acepto y nos separamos del resto de la familia.
-Anixa, voy a ir directo al grano, y espero explicarme bien, pues no quiero dar lugar a errores, que inciten malentendidos.
&Cuéntame....
-Hoy después de colgarte, he recibido...una llamada....una luz...una señal. En el fondo tengo el resentimiento de no saber que opinas tu de mi. Pero no me gustaría que nos diéramos a confusiones, por eso quiero hablar contigo.
&Esa señal, o llamada, o como la quieras llamar, ¿tiene algo que ver con la “voz”?
-Si
&¿Has hablado con ella?
-No, pero tengo la sensación que pronto volverá....
Entonces me dejo su postura muy claramente.
&Estarinel, creo que me conoces, y ya te dije, que yo soy un espíritu libre, me gusta ir y volver cuando yo quiera, sin tener que dar explicaciones a nadie. He estado contigo todo este tiempo, porque sentía que necesitabas de alguien con quien hablar de tus cosas, para lo bueno o para lo malo. Me pediste ser tu amante, y yo acepte, me mantuve ahí para.....para todo en general, te ayude, por ser mi labor como amante, te escuche, hicimos algunas cosas juntos, nos lo pasamos bien, pero en el fondo, y aunque en alguna ocasión te dije que no miraras hacia atrás.....
(La interrumpí un momento con la necesidad de decirla...)
-Nunca he podido dejar de mirar hacia atrás...
&Lo se, continuo, por eso me he mantenido contigo todo este tiempo, para hacerte al menos lo mas feliz que pudiera, para ayudarte a pasar mejor tus momentos, pero yo sabia...
-La mire fijamente a los ojos
&Yo sabia que tu “voz” volvería.
No sabía que decirla, solo la pregunte que porque si nos conocíamos desde hace relativamente poco, porque se tomo tantas molestias en mi
&¡¡¡Por amistad!!! Estarinel, porque aunque como tu dices nos conocemos poco, me importas, y te deseo lo mejor.
Cada día que pasaba, mis alegrías, iban apartando de mi vida a mis penas. Una carta mas de Silvren, una llamada, una invitación, para estar a solas.....
Poco a poco Silvren y yo nos fuimos afianzando cada día un poco mas, en lo que ambos anhelábamos, por fin, poder estar juntos. Recuperar el tiempo perdido. Note que era feliz a mi lado rodeada por mis brazos, sujetándola tan fuertemente que la dije que esta vez, no la dejaría escapar tan fácilmente, todo esto en un ambiente lleno de susurros, besos y mas besos, y mas “te quieros” que mi boca, no dejaba de decirla con voz muy suave a escasos centímetros de su cuello, donde me podía oír perfectamente, y la vez, yo no dejaba de besar.
En mitad de esta orgía de seducción y placer, Silvren pronuncio también unas palabras mágicas para mi, bueno no unas, sino dos...
*Te quiero.....
No pude dar crédito a lo que había oído, me quede paralizado por unos segundos, y al reaccionar, lo hice con toda normalidad, pero sintiendo por todo mi cuerpo de nuevo un cosquilleo distinto, pero infinitamente superior a cualquier otro que haya sentido con ella.
Pasaban tantas cosas por mi cabeza en esos momentos, que en un solo instante repase todo el pasado, pero me pare en las palabras en su día me dijo...”quizás cuando esté preparada para hacerlo, será demasiado tarde para ambos...”
No hace falta decir nada mas al respecto, nunca se es demasiado tarde, si la causa por la que esperas, es la que quieres, así que a partir de ese momento, supe dos cosas más. La primera es que ya no habrá más dudas entre Silvren y yo, y la segunda es que sabiendo que volvemos a estar juntos, habiendo pasado lo que hemos pasado, nos quedan tantas cosas que pasar........¡que no me las perdería por nada del mundo!
Llego la noche a su final, nos fuimos como se suele decir, “cada mochuelo a su olivo” y mañana seria otro día.
No pude casi dormir cuando llegue a casa, así que me puse a revisar mi cajón de los recuerdos, lo revise hasta el fondo, lo vacié para ordenarlo, y me encontré otra sorpresa mas. Siempre en el fondo de un cajón hay algo que se cae por detrás que nunca lo llegas a ver si no lo vacías. Era otra carta. La cogí y vi que fue una de las primeras y más bonitas cartas que Silvren al principio me escribió, como puede ser que ya casi no me acordara de ella. La abrí, y leí.....
En el camino aprendí…
Que llegar alto no es crecer
Ni que escuchar es oír
Ni lamentarse es sentir
Que mirar no siempre es ver
¡Ni acostumbrarse es amar ..!
En el camino aprendí...
Que andar solo no es soledad
Que la cobardía no es paz
Ni se es feliz por solo sonreír
¡Y que peor que mentir es silenciar la verdad!
Que puede un sueño de amor abrirse como una flor y como esa flor morir...
pero que en su breve existir: ¡Es todo aroma y color …!
El camino me enseñó:
Que no es sumisión la humildad
La humildad es ese don que se suele confundir:
“No es lo mismo ser servil, que ser un servidor …”
En mi largo camino aprendí que los amigos son:
Para el frío: ABRIGO
Para la oscuridad: LUZ
Para el miedo: REFUGIO
Para la adversidad: ESPERANZA
Con esta última lectura, un último pensamiento puesto en ella, y una sonrisa… me dormí.
-¡TE QUIERO SILVREN!
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