viernes, 12 de febrero de 2010

Capitulo III (parte 3)

-Silvren, la dije… por lo hechos que acaban de acontecer, por esta nueva ausencia tuya, me hago muchas preguntas ahora mismo que necesitan respuesta, y la respuesta desde luego no la voy a encontrar solo en lo que tu me digas, sino tambien en mi mismo, necesito pensar.
* ¿Qué quieres saber, que necesitas pensar?
- No lo se, de repente ahora mismo no me siento seguro, estoy bastante decaido y sin muchas fuerzas, pienso en nuestro futuro, y pienso que cuanto tiempo vamos a seguir asi. Por unos motivos o por otros ultimamente parece que pasamos mas tiempo separados que juntos, desde que aceptaste el compromiso de matrimonio conmigo, solo se que has desaparecido y esta vez no quiero que me digas donde has estado ni que has hecho, en teoria estos deberian haber sido dias de felicidad para compartir, para planear una boda, y no han tenido nada de eso. Solo he tenido una ausencia, y esto me hace preguntarme, que cuanto tiempo vamos a seguir asi, cuando despues de tanto tiempo juntos vamos a empezar a normalizar un poco mas nuestras vidas, yo, ya no solo hace tiempo que necesito de ti cada dia, y no te tengo, no me he molestado yo en abrir un corazon que parecia cerrado para siempre, a cal y canto, cerrado para protegerte y no volver a pasar por el mismo daño que te hicieron otros amores, y yo consegui abrir de nuevo ese corazon, para cuidarlo y mimarlo, en un principio estabas muy reacia a mi, y a todos mis actos, para no hacerte nuevas ilusiones que no puedieran llegar a ningun lado, es mas, en varias ocasiones, yo que un dia quise cortar mis alas para ti, has sido tu quien me las has devuelto para volar, para devolverme mi libertad, y yo nunca he aceptado irme de tu lado, fuera cual fuera el motivo que tuvieras en esos momentos. -¿No crees que ya esta bien, que tengamos mas regularidad, y asiduidad en nuestra relacion?
No lo sé, no se nada, solo necesito repasar nuestra vida, y pensar…evaluar, y tranquilamente hablar contigo y tomar una decision, la mejor decision que beneficie a los dos, pero ahora me voy…quiero estar solo, y pensar…
Cuando di media vuelta para marcharme, unas palabras de Silvren atronaron mis oidos.
*Yo lo que creo es que me estas diciendo ahora mismo eso, porque en realidad sea lo que sea lo que ocurre en tu mente, quieres dejarme, y no sabes exactamente como decirmelo, creo que lo que estas haciendo es allanar el camino para ir acostumbrandome, sabes perfectamente los problemas que tengo para no poder estar contigo a diario, creo tambien que la condicion de caballero que yo te he impuesto te va quedando demasiado grande, hace preacticamente dos dias me pediste matrimonio por amor, ¿Dónde estan ahora esas palabras? No tienes el valor de decirmelo a la cara en estos momentos, pero al final cuando termines de pensar en lo que a ti te de la gana, y digas que me quieres dar una respuesta, sera la que yo mas me temo. No sé que te ocurre ahora, pero sabes que te digo…
No me dio ni tiempo a preguntar que me queria decir cuando sus labios siguieron hablando.
*QUE ESTO, QUE LA RELACION ENTRE ESTARINEL Y SILVREN, QUE EL CUENTO DE LA DAMA Y EL CABALLERO, SE TERMINA AQUÍ, Y AHORA.
Con el ambiente demasiado caldeado, Silvren dio media vuelta y se marcho. Yo tambien di media vuelta, pero en sentido contrario al de Silvren, y tambien me fui.
Al dia siguiente despues de una mala noche, y un mal dia de trabajo, al llegar a casa tenia un mensaje en el contestador, un mensaje de Silvren.
“Esto se acabó, ya no hay vuelta de hoja, gracias por haberme dado tu inmenso amor y haber hecho que volviera a latir mi corazon, siento de verdad no haber sido para ti lo que tu necesitabas, cuidate mucho, mi dulce cielo. ADIOS”.
Pensando en las palabras que me dedicó “esto se termina aquí” y “ya no hay mas vuelta de hoja” marche a buscar una copa, o mejor dos, o diez, no lo sé solo se que queria olvidar. En “Noche azul” como siempre estaba Elitaa, la cual a la tercera copa y viendo el desanimo que llevaba encima, me paro de levantar el brazo para perdime el siguiente trago, y lo que hizo fue llevarme al sillon de la sala para hacerme hablar, a ver que me pasaba y en que me podia ayudar. No sabia ni yo lo que me pasaba, pues no lograba concebir los porque de cómo pude haber llegado a mi nueva situacion, solo se que Elitaa, sabia que tenia el corazon destrozado y partido en miles de pedazos, y no solo me quito el poder seguir pidiendome copas y mas copas para emborracharme, sino que me dio un poco de consuelo. El consuelo pronto se convirtio en un abrazo, y el abrazo no en un beso correspondido por mi, sino por ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario