viernes, 12 de febrero de 2010

Capitulo V (parte 1)

Mejor pensar en lo que nos queda por vivir, porque si nos dedicamos a pensar en lo que hemos vivido nos daremos cuenta que haya sido bueno o malo, ya no se puede cambiar.
Esto es cierto, pero entonces hablar de lo que queda por vivir, sería solo sacar conjeturas en las que no nos podremos poner en la piel de todas las situaciones que se nos puedan ocurrir, y si encima nos ponemos en esa piel, y después no sucede lo predicho, es tiempo perdido. También es tiempo perdido el dedicado a pensar en lo vivido del pasadao, pues como dije antes el pasado no se puede cambiar, y ponernos a preguntarnos que hubiera sucedido si…………jamas lo sabremos pues no es el actual presente, pero al menos, al pensar en el pasado, si puedes sacar conclusiones mas exactas de un hecho concreto acontecido que de un hecho que puede o no acontecer.
En el pasado yo habre hecho muchas cosas o pocas, buenas o malas, acertadas o erradas, pero fueron las decisiones que según las circunstancias que acontecian en ese presente a mi juicio eran las mas correctas.
Tuve buenas rachas, no me faltaban amigos ni amores, (lo que me faltaba como siempre era dinero, pero vamos igual que me falta hoy) asi que voy a hablar de mi, relacionado con estos factores de la vida.
Una vez perdí un amor, parecía imposible que un amor tan sólido cayera de una forma tan tonta pero es que a veces en la vida la cosas complicadas las resuelves bien hablando con tu pareja en tu casa, superando cualquier obstáculo, como a la mañana siguiente se para un camión en tu puerta, de una empresa de mudanzas, una empresa de mudanzas llamada “MALENTENDIDOS” y no viene a recoger tu enseres, sino otro tipo de muebles. Los muebles que no se compran, los muebles que haces tu, los muebles que tanto tiempo te han costado forjar, “los muebles del amor”. Entonces tu casa dependiendo como mires la botella, se quedara medio vacia de todo, o medio llena de nada. Te da igual como mires la botella, lo único que ves es que has tocado el fondo de la botella.
En esos momentos es cuando ves difícil levantarte, pero si eres afortunado en tener amigos, ves también que no te fallan, también tienes apoyos, tienes los animos que tu por ti mismo no eres capaz de encontrar, te levantas empiezas a despegar del fondo de la botella, y la empiezas a ver medio llena (¿¿¿medio llena de que…..¡Si no tenia de nada! medio llena de nada????). No importa gracias a los animos aportados por tus amigos aunque este medio llena de nada, ya empiezas a ver las cosas de manera positiva pues solo te quedas con que la botella esta ¡¡¡MEDIO LLENA, BIEENNNNN!! y eso es empezar a ser positivo.
No es justo para nadie decir si hablamos de amores que un clavo saca a otro clavo, pues seria poner a comparar a unos con otros, y hay comparaciones que sobran. Cada uno es cada uno.
El caso es que yo por H o por B, me tome muy en serio las ultimas palabras de mi primer amor que fueron: “Esto se acaba aquí” confirmadas al dia siguiente con una mas concreta, clara y concisa continuación “Ya no hay mas vuelta de hoja”. En un asunto tan serio como el de aquel presente, no me iba a imaginar yo que hay muchas palabras que solo encierran ira y rabia, no dicen su verdadero significado. Yo nunca he presumido de ser un hombre de palabra, pues ciertas cosas no se pueden prometer si de antemano no sabes a ciencia cierta si vas a poder cumplirlas, pero siempre he presumido de ser un hombre que hace valer su palabra, pues para mi dar mi palabra es como dar mi carta de presentacion, mi insignia de guerra, y de las palabras de los demas, suelo fiarme. En este caso, descubrir que hay palabras que encierran un doble significado, que no dicen lo que su aceptacion dice, sino encierran un contexto totalmente contrario a lo que sienten, esos detalles, o eres un profesional en el entendimmiento de las mujeres, o nadie te dio un manual de mujeres para entenderlas mejor. Yo soy un hombre, como tal mas simple, si digo “te quiero, es que te quiero” y si te digo “no te quiero, es que no te quiero” y si digo “mi color favorito es el rojo, o quiero pensar” no digo mas que lo que significa. Solo digo digo, cuando quiero decir digo, pero nunca queriendo decir diego.

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