viernes, 12 de febrero de 2010

Capitulo IV UN CAMBIO PARA IGUAL (parte 1)

Despues de creer en las palabras de Silvren, intente olvidarla posandome en los brazos de Elitaa, donde me seguian ofreciendo mucha tranquilidad y mucho amor. Tan grande fue el amor que consideraba perdido, como el que ahora me ofrecian, y hablando con Elitaa, me llego a decir, que ella desde hacia mucho tiempo, estaba enamorada de mi, pero que jamas pudo hacer nada, ni entrometerse en mi camino, pues sabia que yo era una persona prohibida para ella, es mas me llego a confesar, que el dia en que me ayudo a hacer mi peticion de mano a Silvren, cuando esta respondio que ¡SI!, se dijo a si misma y para adentro….”Estarinel, ahora es intocable”. Pero se puede ver que la vida da tantas vueltas como una peonza, y que no se creia para nada que ahora estuviera alli, y con ella, aceptandome totalmente destrozado, y dispuesta a recuperar todo lo que hasta ahora no pudo haber hecho conmigo, aceptando sanar mis heridas con su cariño, y reparar un corazon podrido de latir.
Todo comenzo muy bien, pues ambos acordamos en subirnos a un tren que nos llevara bien lejos, en lo que no hubiera ningun tipo de compromiso, pero disfrutando del viaje, el tren no llevaba a ninguna parte, pero lo que importaba es que andara, y a cada estacion en la que parase, fueran unos acontecimientos que entre ella y yo jamas pudieramos borrar de nuestras mentes. A medida que iban trancurriendo los dias, he de reconocer que cada vez mas, aun en mi intento de formar una nueva vida, me costaba mucho olvidar a mi dama, y una noche depues de pasarlo bien con Elitaa, llegue a casa y me encontré de nuevo con una carta que hacía mucho que no leía.

En el camino aprendí………………..
………………………………………
………………que puede un sueño de amor abrirse como una flor………..
y como esa flor morir
pero en su breve existir: ¡Es todo aroma y color…!

Malditos recuerdos que atormentaban mi conciencia, no pude dormir en toda la noche, cualquier clase de castigo o de infierno era mejor que no poder quitarme a Silvren de la cabeza. Necesitaba poner orden en mis pensamientos, seguir sacando conclusiones, buscar respuestas de porque me habia sucedido esto a mi, si en realidad y a mi propio juicio yo no dije nada mas que queria pensar, reconociendo que tantas ausencias habian menguado mis fuerzas, queria hablar con Silvren de nuevo, hacerla entender que tube un bajon en mi moral, yo en aquel momento necestiaba de sus animos y de sus fuerzas, y me encontre con ese fatidico “se acabo, no hay mas vuelta de hoja”. Tuve que sincerame con Elitaa, contarle todo lo que me pasaba y ella me decia que no me preocupara, que si el tiempo diera la casualidad que no pudiera borrarlo todo, al menos ayudadira a menguar el dolor, y que para eso estaba ella tambien alli, para ser la tirita que de nuevo reconponga mi corazon. Pero estas palabras me las dijo a mi por delante para animarme, pero por detrás, la realidad era otra. Elitaa tenia miedo. Miedo que yo no fuera capaz de superar mis traumas, y miedo a que tanto decia que yo siempre le habia gustado, ahora temia perderme. Esto se lo confeso a Anixa, su mejor amiga, y Anixa me lo hizo saber a mi, al igual que tambien me pidio por favor, que si yo no estaba seguro de mi mismo, y de continuar una relacion que empezo mas bien a marchas forzadas, que no continuara con ella, pues tampoco Elitaa se merecia nada malo de mi, pues solo era una persona que tenia ilusiones conmigo, e ilusionar a Elitaa para que nuestro tren personal no llegara a nada, seria dejar a otra persona tan dolida, como ya aunque fuera indirectamente me paso una vez.
Asi que se me ocurrio una idea. Llame a las dos para quedar en mi casa a la misma hora, y puntuales sin saberlo una y otra alli se vieron. Sentadas las dos en el sofa de mi casa, con una television encendida que apagué inmediatamente, me dispuse a servir unas bebidas para ellas, y un vaso de agua para mi. Yo me sente aparte, y comenzé a hablar.
-Elitaa, ahora se cuales son tus miedos con respecto a mi, quisiera que me perdonaras pero no estoy pasando mis mejores dias que digamos si tienes un poquito de paciencia, verás como poco a poco me voy levantando y voy dandote dia a dia lo que una mujer como tu se merece.
+Si Estarinel si yo puedo decir que confio en ti, pero no puedes impedir que me surgan dudas, subir a ese tren contigo, fue algo precipitado, y lo sabia pero aun asi pense que merecereria la pena hacerlo.
Entonces tambien anixa habló.
&Estarinel, yo comprendo que no es facil para ti olvidar a un gran amor y menos que acabas de perderlo, pero piensa que has ganado otro, si por alguna casualidad silvren vuelve a llamarte, o quiere volver contigo, lo mejor por tu bien es que la ignores, es mas, deberias hacer todo lo posible por alejarte de ella. ¿No ves que ahora no es una persona a la que has dejado sufriendo, sino que ahora si sigues viendo a Silvren, estas haciendo cada dia mas daño a otra?
-Si, lo veo (pero yo no la habia dejado, a mi juicio fue ella a mi, pense…) lo veo y por eso os he hecho venir a mi casa. Porque no se que es lo que pasara de ahora en adelante, pero Elitaa, quise que viniera tambien Anixa, porque se que es tu mejor amiga, y mia tambien, -me senté ahora a su lado y la agarre la mano apretandola suaventente- y quiero decirte delante de ella para que sea testigo que me des una oportunidad, te vuelvo a pedir lo mismo, un poco de paciencia, y espero que enseguida veas los resultados, y que tus miedos se esfumen tal y como han venido. Para que veas que no miento, yo procuro ser un hombre de palabra, y si alguna vez con cumplo con ella, al menos siempre estoy predispuesto a hacer todo lo posible por mantenerla. ¿Alguna vez, alguna de las dos, me ha visto tontear con otras mujeres en las ausencias de silvren?

No hay comentarios:

Publicar un comentario